
Donde la percepción se encuentra con la intuición …
La visión se comporta como la naturaleza, tendiendo a la simplicidad y a la conexión, resaltando formas llenas de significado.
Se trata de percibir la validez de cada visión según su dimensión, porque en cada una existen verdades propias, válidas a su nivel. De esta manera podemos captar la unidad subyacente cuando miramos más allá, reconociendo la conexión directa entre nosotros y el universo.
Al expresarnos, nuestro contenido debe ir más allá de lo que se identifica sin esfuerzo. Si nos limitamos al significado explícito, renunciamos al desafío implícito de descubrir lo que no se muestra a simple vista.
Por eso, a medida que aprendemos a mirar y a ver, nuestra comprensión se agudiza. Requiere práctica, paciencia y mucha intuición, porque parte de nuestra naturaleza accede a información que no proviene del pensamiento.
Está en nosotros saber apreciarla.